miércoles, 2 de febrero de 2011

De respeto y otras cosas del estilo...

Esta es una historia antigua, de final del año pasado (como si hiciera mucho de entonces...) pero que, llamarme cabron despues de leerla, me hizo muchisima gracia.

Vuelta a casa de la facultad, me habia pegado el dia entero en la escuela y estaba bastante cansado. De estar medio dormido, con la cabeza apoyada en el cristal del autobus junto a un compañero, pasé a estar despierto y atento a la situacion que se daba.

Una familia de, comunmente llamados, gitanos. Como no y siendo fiel a sus formas, hablaban con un tono de voz bastante alto. La madre discutia con su hijo por algun motivo que no llegue a averiguar, pero que tampoco me importaba mucho, y el padre callado con pintas de estar aguantando la escena como bien podia. El caso que en cierto momento, el hijo, supongo bastante mosqueado con la madre por algo, fue a levantarle la mano. En ese momento justo, el padre cogió y le arreó una guantada con el dorso de la mano que lo tiró al suelo, soltando a su vez: "como te atrevas a hacer eso te juro que terminas criando malvas". Evidentemente me quedé flipado viendo la escena, y sinceramente no aplaudí al padre porque seguramente alguien se habria molestado sino el mismo.

Esta anecdota sirve, bajo mi parecer, para criticar el sistema educativo español. En que momento prohibieron ponerle la mano encima a tu propio hijo. Que no puedas darle un tortazo cuando es necesario para corregir alguna barbarie o simplemente meterlo en lineas. Ojo que no defiendo ni mucho menos un uso abusivo de la fuerza como castigo, pero hay veces que lo veo necesario, dado el caso que aconteció. ¿Que fuera a levantarle la mano a su madre? Eso es algo que en la vida se me ocurriria, ni siquiera se me pasaria por la cabeza. Asi que bajo mi opinion, !Ole por el padre! ¿Es o no?

martes, 1 de febrero de 2011

De chiste

Ayer a eso de las 08:10 de la mañana sali de casa camino de la facultad para estudiar con un compañero. No tardó mucho en aparecer un autobus por la parada y con el otra historia incomprensible.

Se ve que la gente a estas horas intespectivas está facilmente irritable, aunque para lo que levantó el genio de una señora arabe, no haria falta estar de muy mal humor. Resulta que dicha señora empezó a chillar improperios super indignada. Me costó bastante entender la situación dado que la mitad de las palabras que salian de su boca eran insultos. El caso es que el hombre sentado al lado de la señora (aparentemente asiatico) se habia sacado un moco de la nariz del tamaño de un tabique de obra y se habia limpiado en el chaqueton de otro hombre que tenia sentado delante suya(sudamericano o de por aquella zona). Segun me pareció entender, ese fue el motivo de la revuelta.

Una vez me hube enterado del porque de la situacion, me bajé dos paradas antes del bus. No tenia ganas de calentarme la cabeza tan temprano y menos antes de ponerme a estudiar. Suena a coña la situacion, tipico chiste malo que contabamos cuando niños, pero eso fue lo que paso la mañana de ayer.

Entrada piloto

¿Alguna vez os habeis montado en un autobus y os habeis querido bajar antes de llegar a vuestra parada porque alguien le ha dado por molestar? Por insultar a otro alguien, por chillar a la hija que no deja de moverse y corretear, por hablar chillando simplemente, por retrasar el autobus por cualquier estupido motivo que no atañe al resto de pasajeros que ya estaban montados...

¿Alguna vez os habeis montado en un autobus y os habeis querido quedar alli metidos porque escuchabais una conversacion que os parecia absurda y queriais saber como terminaba? Porque escuchais a alguien empezar a soltar burradas como castillos y os hacia gracia ver lo ignorante que puede llegar a ser la gente de a pie, por daros la vuelta y ver la cara de sabelotodo de alguien tratando de vacilar de que sabe mucho de algo y sin embargo no sabe una mierda de las chorradas que suelta por esa boquita...

Estas son las historias que a mi me acontecen cada vez que cojo el autobus a la facultad, historias que a veces me hacen llegar desquiciado camino a la escuela, historias que me relajan de vuelta a casa, historias que me despiertan cada mañana, historias que vuelven histerico tras pegarme entre 8 y 12 horas en la facultad...